¿Qué es la leucoplasia oral y por qué se produce?

La leucoplasia oral es una lesión dermatológica que sufre el dos por ciento de la población, afectando sobre todo a adultos mayores con historial de tabaquismo. Este trastorno se relaciona con un tipo de placa blanca que prolifera debido a una sobreproducción de queratina en la mucosa bucal. Aunque su causa exacta continúa siendo desconocida, más de un especialista dermatologia medica quirurgica apunta al consumo de estimulantes como origen más probable.

El alcoholismo, en concreto, se cita frecuentemente entre los factores de riesgo. Los estudios evidencian que las personas que consumen bebidas alcohólicas en exceso tienen casi diez veces más posibilidades de padecer leucoplasia en comparación con los abstemios.

La adición al tabaco, en cualquiera de sus formas, también es perjudicial en este caso. Esta afección de las mucosas orales está fuertemente relacionada con el consumo de nicotina, por su efecto debilitador de las defensas o la menor capacidad para absorber nutrientes esenciales, entre otros.

Además, esta dolencia pueden surgir como resultado del virus del papiloma humano (VPH). Si bien esta infección suele desaparecer sin dejar secuelas, puede inducir ciertos cánceres, incluido el subyacente a la leucoplasia.

En concreto, aunque la leucoplasia oral no es per se un trastorno de riesgo, sus síntomas —parches blancos de tacto rugoso y bordes irregulares— pueden derivar en el cáncer de boca. En concreto, uno de cada veinte afectados desarrolla esta neoplasia maligna, que se propaga en la cavidad oral y la parte posterior de la garganta. Su diagnóstico temprano ayuda a neutralizar futuros carcinomas.

Por otra parte, a las personas con leucoplasia se les diagnostica también una mala higiene bucal, especialmente peligrosa cuando se acompaña de tabaquismo. De igual forma, las irritaciones causadas por dentaduras y otras prótesis orales disparan el riesgo de desarrollar esta lesión. Ciertas investigaciones la vinculan incluso con un hongo denominado Candida albicans.